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Jueves, 19 Octubre 2017 00:00

LA ENDODONCIA PASO A PASO Destacado

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La endodoncia es el tratamiento de la parte interior del diente. Una endodoncia se lleva a cabo cuando las bacterias alcanzan los tejidos internos del mismo, infectando al nervio y desencadenando un proceso inflamatorio que generalmente produce dolor.

¿Cómo se realiza una endodoncia?

1. Para determinar que un diente debe ser tratado con una endodoncia es indispensable hacer un diagnóstico preciso. Para ello, se lleva a cabo una serie de pruebas que ayudarán a establecer cuál es el estado del nervio.

-La primera prueba necesaria es un estudio radiográfico, para ver el estado del diente en toda su extensión. Sin una radiografía, el operador no será capaz de observar el interior del diente y por ende, no podrá saber cuál es la extensión de la caries o de la fractura, si esta toca al nervio y si ha afectado al nervio y/o a la raíz.

-Si la afección del nervio no es del todo clara en la radiografía, entonces se procede a valorar la vitalidad del diente. La reacción anormal a los cambios térmicos, servirá para determinar si la afección del diente requiere ser tratada mediante un tratamiento de conductos o si pueden aplicarse técnicas más conservadoras, que permitan mantener la vitalidad del nervio afectado.

2. Tras determinar la necesidad del tratamiento del nervio dental, se procede a aplicar la anestesia, que se empleará en todos los casos, independientemente de que el nervio esté vital o no.

3. Se procede al aislamiento absoluto del diente a tratar. Este aislamiento se lleva a cabo con un dique de goma de látex, que es sostenido al diente con un clamp (grapa) metálico.

4. Eliminación del tejido cariado y acceso al nervio dental. Una vez que se accede al nervio, se localizan los conductos radiculares, para comenzar el tratamiento radicular del mismo.

5. Determinación de la longitud de trabajo. En este paso, mediante el uso de un dispositivo digital denominado localizador apical.

6. Preparación de los conductos radiculares. Actualmente esta preparación se lleva a cabo mediante instrumentos mecanizados, que permitirán que la limpieza y conformación de los conductos sea mucho más eficiente. Los instrumentos que se utilizan se denominan limas y tal como su nombre lo indica, son instrumentos que permiten el limado progresivo del conducto. Con este limado se busca eliminar todo el tejido nervioso y bacteriano contenido dentro de los conductos radiculares.

7. Al mismo tiempo que se van limando los conductos, estos son irrigados con desinfectantes, de forma intercalada con el limado. La irrigación, permitirá arrastrar todos los restos obtenidos mediante el efecto del limado, hacia el exterior del diente. Además ayudará a la desinfección bacteriana de las paredes del conducto radicular. Una correcta irrigación junto con el aislamiento absoluto, son la clave para el éxito del procedimiento, ya que el objetivo principal del tratamiento del nervio, es la desinfección absoluta de la zona.

8. El último paso del procedimiento de endodoncia o tratamiento de los conductos radiculares, es la obturación tridimensional de dichos conductos. El diente se rellena con un material termoplástico denominado gutapercha, acompañado por cemento sellador. Este material es totalmente biocompatible y se puede ver radiográficamente para futuras revisiones del diente tratado.

En caso de que el paciente acuda al endodoncista con procesos infecciosos que sean visibles clínica y/o radiográficamente, como abscesos apicales o exudado de pus, el tratamiento se llevará a cabo en un mínimo dos visitas, poniendo medicación dentro del conducto entre ambas visitas.

Es normal que por unos días tras terminar el tratamiento, exista una ligera sensibilidad durante la masticación.

Una vez finalizada la endodoncia, el diente debe ser restaurado lo antes posible. Por lo general y debido a la gran pérdida de estructura dental, que ha hecho necesario el tratamiento del nervio, se recomienda un tipo de restauración que ofrezca protección del diente, es decir una incrustación de porcelana o una corona protésica. El tipo de restauración definitiva estará determinado por la cantidad de estructura dental perdida. Siempre que se pueda llevar a cabo una incrustación en lugar de una corona, esta debe ser elegida. De este modo el tratamiento será mucho más conservador y el diente tendrá más oportunidad de perdurar en el tiempo.

Visto 215 veces Modificado por última vez en Jueves, 19 Octubre 2017 15:21
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